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viernes, 16 de octubre de 2015

16/10: Circo de Monstruos



16/10: Circo de Monstruos (224 Págs.)
Hideshi Hino – La Cúpula 2010

Circo de Monstruos, Circus Kitan en japonés original, es una obra del maestro del horror japonés (que no se note que es también uno de mis autores favoritos de este género) Hideshi Hino. Es un one-shot publicado en 1991 en Japón por Shueishia y que en al español tenemos la suerte de ser publicado por Ediciones La Cúpula, que además viene con solapas, muy convenientes para lo bueno que es el tomo. Como contra, en el país es muy difícil de conseguir, así que yo por mi parte lo conseguí por la famosa página de compra online. De esta manera, me alejo por este mes de toda la temática zombie, y me adentro en los monstruos en general dentro de la historieta de terror.

 Los protagonistas, un grupo de toda clase de monstruos, intentan llevar su vida lo mejor que pueden entre número y número. Pero, a pesar de su apariencia o sus habilidades, los habitantes del Gran Circo Oscuro tienen sentimientos y emociones que nos muestran que son más que seres ajenos al resto del mundo. El amor, la angustia, el vacío existencial o la alegría por un momento efímero de plenitud serán los protagonistas que bajo la Carpa Negra nos mostraran, irónicamente a través de seres marginados y sobrenaturales, un reflejo fiel tanto en la parte más grandiosa como en los tonos más nauseabundos de la naturaleza humana.
 Este manga sigue la línea tradicional de Hideshi Hino, tanto en su fascinación por mostrar a los personajes más marginados como ejemplos vivientes del resto de la sociedad, como por la inclusión de detalles típicos en él como son las serpientes o los protagonistas infantiles. En esta ocasión, Hino deja de lado (aunque no en todas las escenas) su costado más sangriento, para explorar más a fondo la psicología de todos los personajes. El lenguaje sencillo pero cuidado y el trasfondo situacional hacen que la conexión con el lector sea casi inmediata.
 El dibujo se mantiene en la línea tradicional del autor. Muy curvilíneo y suave pero sin escatimar en todo tipo de detalles grotescos. En esta obra, con un gran número de personajes femeninos, se aprecia claramente el contraste entre los dibujos masculinos, mucho más angulosos y rudos; y los femeninos, muy estilizados.
 En el mes del terror en el blog, no podía dejar pasar un manga de Hideshi Hino,  uno de los máximos referentes del manga de terror, quien ha publicado algunos títulos como "El niño gusano" (el cual reseñé el año pasado), o "El hombre cadáver".  Si algo puedo destacar de Hino en este manga, es la gran habilidad que tiene para entremezclar la mitología, con el drama, el terror, el humor, y el gore.
 El resultado es un manga que tiene un poco de todo sin pecar en exceso de nada. Una de esas perlas que no se hace pesada, gracias a lo que decía antes: su sencillez. Con este manga, el lector tiene historias que lo harán pensar y darse cuenta de que, muchas veces, los monstruos no lo son más que los propios seres humanos.

martes, 21 de octubre de 2014

21/10: El Niño Gusano



21/10: El Niño Gusano (208 Págs.)
Hideshi Hino – La Cúpula 2005



Esta es la primera obra que me leo del autor, y desde luego me ha sorprendido gratamente. La historia está orientada como si se tratara de un cuento infantil, de hecho la acción se narra desde el punto de vista del niño protagonista. En él encontramos el típico discriminado social (como podría ser Peter Parker, alias Spider-Man), y también al igual que ese personaje, vemos como su vida sufre una transformación cuando un insecto le pica. Lo que ocurre que en este caso (y parecido a un What If llamado Aracnomorfosis, y donde se fantaseaba que ocurriría si tras la mordedura de la araña Peter Parker se hubiera transformado en un monstruo-araña, o a Metamorfosis de Kafka), en este cómic pasa lo mismo, siendo el niño el que se transforma en un gusano de las mismas características que el que le picó... pero de considerables proporciones más grandes. A partir de ahí el argumento recuerda a Frankenstein, por el hecho de tener a un monstruo que sólo busca el calor y el cariño de los demás, pero que es rechazado por todos por su aspecto horrible.

 Su autor, Hideshi Hino, es conocido por su manera de contar las historias y de presentarnos a sus personajes que invita a sentir compasión por ellos, sobre todo después de asistir a los momentos tan desagradables que les hace sufrir. Esto ocurre con El Niño Gusano, el segundo manga que publicó la editorial española La Cúpula en el 2005, pero que puede conseguirse en comiquerías argentinas o en las clásicas páginas web de compra y venta.
  Sampei (el protagonista) es el típico niño al que se le da mal la gimnasia. Además sus padres lo repudian porque no estudia lo suficiente y sus compañeros suelen acosarle a la salida de clase. Sus únicos amigos son los insectos y los animales, con quienes comparte un escondite en un basural. En esos pocos momentos de felicidad sueña con "ser libre como un pájaro o un pez". Pero sucede que, tras una riña doméstica, el protagonista vomita un extraño gusano rojo que le atacará con su aguijón. Desde aquel incidente, Sampei empieza a sufrir una metamorfosis de lo más “kafkiana”, para descubrir que continúa siendo rechazado, más aún convertido en gusano. Sin embargo, el personaje mantiene el humanismo en su rostro (pupilas desiguales y nariz imperceptible). Y lo veremos columpiarse, nadar e incluso imitar a Tarzán antes de encontrar su refugio en las cloacas. Tras estos escasos instantes de alegría, el niño gusano iniciará una cruel venganza contra aquéllos que intentaron acabar con él. Luego Hino nos deleitará con un hermoso final.
Nuevamente no resulta nada original este planteamiento pero del modo en que Hideshi Hino lo desarrolla, casi como un macabro cuento para niños, lo dota de un toque siniestro y efectista. Aquí no hay un viaje iniciático ni el nacimiento de un héroe: todo el manga es deprimente, como niño era desgraciado, y como gusano también lo es, no llegando a encajar en el mundo de ninguna de las dos formas. El dibujo tiene un trazo infantil, que precisamente es lo que más acaba inquietando. En su estilo naïve también tienen cabida el exceso y lo nauseabundo.
  Con este manga tenemos un relato de terror que, si bien no asienta los cimientos de nada nuevo ni reinventa el género, nos lo plantea sabiamente urdido con la clásica historia de rechazo social, logrando asquearnos y darnos pena a la vez, y con la inquietud de saber qué vicisitudes le esperan al protagonista, una incertidumbre que nos hará llegar hasta el final de la obra devorando sus páginas.