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sábado, 11 de junio de 2016

11/06: Legends



11/06: Legends (160 Págs.)
John Ostrander, John Byrne y Len Wein – Norma Editorial 2005

Entre 1985 y 1986, DC Comics publicó Crisis en tierras infinitas, el primer gran evento que reunía a todos los personajes de su universo (multiverso, en realidad), contando con multitud de tie-in (episodios de series regulares que se relacionaban con la saga, pero sin llegar a ser imprescindibles para comprender la lectura) y con un equipo creativo de lujo: Marv Wolfman, George Pérez y Jerry Ordway. La fórmula fue un éxito inmediato y no pasó mucho tiempo hasta que la editorial decidió repetir la jugada. Durante algunos meses se rumoreó con la publicación de una secuela de Crisis, pero lo que finalmente salió fue una serie más ligera en cuanto a contenidos y pretensiones. Esa serie se tituló Legends.

 El equipo creativo encargado de realizar la primera saga post-Crisis es de primer nivel, así que estamos ante una obra que en su  época, no paso inadvertida. John Ostrander fue el encargado de crear el argumento, pero los diálogos fueron escritos por Len Wein, ya que era un “hombre de la casa” para DC, y sabía la manera de hablar y personalidad de los distintos personajes. El dibujo, corrió a cargo de John Byrne, que en esos momentos se encontraba relanzando la colección de Superman.
 La historia, ya situada en el Universo DC post-Crisis, mostraba integrados a Blue Beetle, Canario Negro, Capitán Marvel y Dr. Fate (hasta entonces, eran personajes que vivían o estaban relacionados con otras tierras), a Walla West como el nuevo Flash (Barry Allen había muerto combatiendo al Anti-Monitor en la macrosala de Crisis), a la Liga de la Justicia viviendo una de sus últimas aventuras (estaba previsto la cancelación de su serie y el lanzamiento de Justice League Internacional), al legionario Cosmic Boy en el siglo 20, a Guy Gardner representando a los  Green Lanterns (por aquel entonces, Hal Jordan había perdido el protagonismo). En el caso de Changeling, la verdad es que no había referencias a nada de lo que acontecía en The New Teen Titans ni tampoco el personaje venía de sufrir cambios de ningún tipo, por lo que pasó casi como un invitado por Legends. La presencia de Batman también fue testimonial, pues no mostraba ningún cambio y, como mucho, hubo una pequeña referencia a lo que el Joker le había hecho a Catwoman en los Detective Comics de Mike W. Barr y Alan Davis.
 En general, Legends cumplió con el objetivo marcado, ya que aunque no alcanzó la magnitud de Crisis, al menos sirvió para que los nuevos lectores pudiesen acceder fácilmente al Universo DC y apreciasen los cambios que se estaban realizando. A partir de aquí la aventura continuaba en Liga de la Justicia, en Flash, en Escuadrón Suicida, en el Superman de Byrne. Si la anterior macro saga fue para cerrar series y universos, Legends fue la saga ideal para abrir series y acomodar personajes al nuevo universo DC.

lunes, 23 de mayo de 2016

23/05: Superman / Batman: Generaciones Vol. 1-4



23/05: Superman / Batman: Generaciones  Vol. 1-4 (48 Págs. c/u)
John Byrne – Norma Editorial 2002

Aprovechando que hace pocas semanas fue el estreno de la película Batman V Superman: Dawn of Jutice, me releí una serie que había leído cuando era adolescente y no tenía todavía mucho idea de autores, universos, elsewords y todas esas cosas que a medida que uno va leyendo cómics de superhéroes, se va interiorizando. Solamente había comprado esta serie de 4 tomitos, publicados al español hace muchos años ya por Norma Editorial, porque en sus portadas aparecían Superman y Batman haciendo team up, y era una serie limitada, que empezaba y terminaba. Y de joven, uno busca leer algo corto de los personajes que conoce, en el mundo del cómic mainstream de superhéroes que tan difícil a veces es seguir. Poco iba a saber que me encontraría con un cómic escrito y dibujado por John Byrne, uno de los autores integrales más importantes de la década del 80.

 En este cómic elseworld, el autor británico nos relata qué hubiera pasado con los dos decanos de los superhéroes si, desde su creación a finales de la década de los años 30 del siglo XX, hubiesen ido envejeciendo y con ellos todo su universo de personajes secundarios y villanos para llegar a un inmejorable último número protagonizado por dos héroes avejentados que quieren seguir dando lo mejor de ellos en un mundo distinto al de su juventud que ya no es el suyo. Y hace esto en cuatro tomos repletos de cariño hacia estos personajes y al género superheroico. En donde nos muestra, además, la evolución del género década a década (dos por tomo), dibujando y escribiendo cada episodio tal y como se escribían y dibujaban los cómics en la época en la que se ambientan.
Un lujo de historia que es de lo mejor que me he leído sobre Superman y Batman en mucho tiempo, que recupera también al mejor Byrne de todos los tiempos tanto en guión como en dibujo. Poco me acordaba de aquella lectura de mi juventud, excepto que la había disfrutado, aunque los personajes y los mundos me parecían bastante bizarros en ese entonces.

No obstante, a esta gran obra le veo un pequeño defecto: El autor se impuso la regla de no incluir personajes en la historia antes de la fecha de su primera aparición en las viñetas. Entonces ¿Qué hace ahí Superboy (el Superman adolescente), cuando fue creado y reintroducido en la entonces caótica continuidad del Hombre de Acero en la década de 1940? Estos fallos al margen, que tal vez uno que ya lleva ciertos años en la historietas y en DC puede verlos, se hace completamente disfrutable para cualquier lector ajeno al Noveno Arte. Y para los fanáticos de los superhéroes y de DC en particular, este cómic es imprescindible, una delicia. Es una lástima que esta edición de 4 tomos de Norma ya se encuentre descatalogada y no haya habido una reedición, por ejemplo de ECC Ediciones, aprovechando el tirón de la película.

domingo, 24 de enero de 2016

24/01: Superman: Especial Verano N° 6



24/01: Superman: Especial Verano N° 6 (52 Págs.)
John Byrne, Tamsyn O´Flynn, Bob Oskner y Ron Frenz – Ediciones Zinco 1990

Este mes de Enero me quedó un mes completamente Marvel. Esto se debe a que tengo tantas colecciones abiertas por leer de la Biblioteca Marvel, y además de nuevas colecciones como las publicadas en el país por Ovni Press. Aún así, siempre hay espacio para una historieta de DC, y es que yo soy un declarado hinca de DC, aunque me permita a mi mismo disfrutar los cómics de la Casa de las Ideas. Este es un año que me dedicaré mucho a la arqueología de cómics, a leer revistitas viejas, que compre a lo largo de varios años por la famosa página de compra y venta, y es el turno de esta Especial Verano N° 6 de Superman, publicada por la extinta Editorial Zinco. Este número recopila la revista Superman Annual 1, publicado originalmente en 1987, y lo complementa además una pequeña aventura de 9 páginas publicada en Superman Family 220, que data de Julio de 1982.

 Esta aventura es corta, simplona, al estilo de DC Pre-Crisis, y en 9 páginas narra una aventura de Lois Lane desenmascarando a una banda de criminales, sin mucho más para agregar. Está escrita por Tamsyn O´Flynn y dibujada por Bob Oskner, a quienes prefiero olvidar. Vayamos a la reseña del número principal, guionizador por John Byrne.
 Byrne utiliza a Superman para denunciar las torturas y los experimentos con animales. Si hay un cómic o un personaje adecuado para esos asuntos, uno de los primeros de la lista sería sin duda Superman. Para ello recupera un personaje nacido en 1959, en Superman nº 127, Titano; y cede el dibujo a Ron Frenz quien también desarrolla el argumento.
 La historia es muy básica. Laboratorio que experimenta con animales y las consecuencias que provoca, al generar que su tamaño y su fuerza crezcan cada vez más. El acierto de la historia es contar la trama desde el punto de vista de Lois y en concreto, leyendo su columna en el Daily Planet. Ayuda a humanizar la historia y rodear la trama de un aura realista. Byrne se toma el tiempo suficiente para que seamos conscientes del sufrimiento y se preocupa de mostrarnos los argumentos de ambas partes a la hora de debatir la cuestión. El guionista no cae en la manipulación barata y presenta el problema desde una perspectiva madura y seria. Es innegable el pequeño homenaje al clásico del cine de aventuras “King Kong”. La destrucción en la ciudad, el ejercito intentando pararle y Lois Lane como nexo emocional.
 El dibujo es impresionante. Ya en la primera viñeta podemos sentir el dolor de los experimentos, gracias a un primer plano del rostro de Titano. Sus ojos y su grito ahogado, pone los pelos de punta. Aparte de un buen uso de la acción, disfrutamos de sus composiciones a página completa e incluso a dos hojas. Gracias a ellas, vemos el aumento de tamaño del protagonista y observamos que Superman también puede parecer un mero mortal en comparación.  Sentimos que puede ser aplastado en cualquier momento y eso ayuda a la implicación del lector en la historia.
 En conclusión, otro ejemplo de que las viñetas pueden servir para algo más que puro entretenimiento, puede servir para crear consciencia social. Para ese fin, hay pocos personajes como Superman.

martes, 1 de septiembre de 2015

01/09: Clásicos DC: Wonder Woman Vol. 2 (Final)



01/09: Clásicos DC: Wonder Woman Vol. 2 (328 Págs.) - Final
Greg Potter, Len Wein, John Byrne y George Pérez – Planeta DeAgostini 2011

Los años 90 hicieron mucho daño al mundo del cómic americano. Fue la era de los héroes amorales, violentos y sarcásticos. Los hombres eran  moles de músculo  dispuestos a aplastar sin ningún tipo de ética a sus enemigos. Las mujeres eran poco más que suculentos objetos sexuales de cuerpos despampanentes y mentes vacías. Pero el estilo de los 90 sólo fue una moda pasajera. Después de esos años grandes autores devolvieron el género a sus cánones habituales. Y, por supuesto, antes de esos años se publicaron grandes historias en las que los héroes eran auténticos iconos de virtud y en las que las mujeres eran tratadas con respeto y admiración. Y, sin ninguna duda, el mayor exponente de estas mujeres fue Wonder Woman, de cuya mejor etapa podemos disfrutar, si logran conseguir en comiquerías los dos tomos ya descatalogados de Planeta DeAgostini, "Clásicos DC: Wonder Woman".

Esta colección recoge la etapa de George Pérez como artista completo (guionista y dibujante) de la serie de Wonder Woman. Esta etapa supuso el relanzamiento del personaje y su adaptación a los tiempos modernos, gozando de un gran éxito de crítica y de público. Este segundo y último masacote de libro (de más de 300 páginas, que incluye portadas, fichas de personajes e infinidad de ilustraciones adicionales en una muy edición), recopila los números Wonder Woman # 15 al 24, Wonder Woman Annual # 1, y Action Comics # 600.
 En este segundo volumen, Wonder Woman ha superado el reto que los dioses le plantearon en Isla Paraíso, pero el Mundo del Hombre le reserva otros desafíos. Allí, conocerá a nuevas enemigas como Cisne Plateado o Circe, y pasará por uno de los peores momentos de su vida cuando muera una de sus amigas, en una historia que me resultó impactante, por meterse en todo el mundo de las drogas. Además, decidirá si está preparada para entablar un romance con el mismísimo Superman en una historia en la que participa John Byrne.
 El apartado gráfico es soberbio, destacando la representación que hace Pérez del Olimpo y de sus habitantes. Si bien nos encontramos algunas pequeñas licencias respecto a la verdadera mitología, esto no impide en absoluto disfrutar de las recreaciones de dioses. Aunque hay algunos números algo más flojos, el apartado argumental se mantiene a un buen nivel, destacando el papel de los personajes secundarios, como el piloto Steve Trevor y Julia Kapatelis, amiga, mentora y "madre adoptiva" de Diana en el mundo del hombre.
 Hay que destacar de nuevo la variedad de historias que encontramos en esta etapa, que van desde la narración mitológica a la típica historia de superhéroes, pasando por relatos más intimistas, como la historia titulada "¿Quién mató a Myndi Mayer?", en la que la idealista Diana tiene que admitir que la peor maldad proviene de los propios corazones de los hombres.
 Y así finalizo en este año mi lectura de Wonder Woman, que me copé y bastante leí en estos meses. Es una etapa muy recomendable del personaje, con un dibujo a cargo de un monstruo como Pérez, pero que recomiendo leer espaciado, salpicado por otras lecturas, porque clavarte todas estas páginas en un solo domingo como hice, con tantas viñetas chicas y tantos globos de diálogos que pueblan esta serie, no es muy saludable

jueves, 19 de febrero de 2015

19/02: Biblioteca Grandes del Cómic - Drácula Vol. 8



19/02: Biblioteca Grandes del Cómic - Drácula – Vol. 8 (162 Págs.)
Marv Wolfman, David Kraft, Steve Englehart, John Byrne y Gene Colan – Planeta DeAgostini 2003

Sigo con el terror, y sigo con los vampiros como protagonistas en la reseña del día de hoy. Luego de mangas románticos con vampiros jóvenes y carilindos, o de vampiros despiadados y amantes del gore y los baños de sangre, llega el turno nuevamente al cómic de terror de la década del 70 por excelencia, aquel que nos presentaba al jefe de los vampiros en su atmósfera preferida, por las noches vagando por las ciudades de ambientes góticos. Hablo de la serie Tomb of Dracula, que Planeta DeAgostini publicó al español dentro de su colección Biblioteca Grandes del Cómic. Recopila entonces los números Tomb of Dracula 40 al 46 y Doctor Strange 14, publicados originalmente entre Enero y Julio de 1976, y un extra de Giant Size Dracula 5, publicado en Junio de 1975.

 Las primeras tres historias (los números 40 al 42) van a finalizar toda la saga del Doctor Sol que viene del tomo anterior. Éste había finalizado con la muerte de Drácula a manos de Sol (quien absorbía sus poderes) y su gigantón y sirviente vampiro, Juno. Pero como ahora este villano empezará su conquista del mundo, hipnotizando a tropas estadounidenses para que cumplan sus designios, los cazadores Quincy Harker, Rachel Van Hellsing y Frank Drake entrarán en acción, y llegan a la conclusión de que deben revivir a Drácula para unir fuerzas y enfrentarse a un villano en común. La acción va a subiendo, y hasta Blade hace su aparición, uniendo fuerzas con el Señor de La Noche en la batalla final contra el Doctor Sol, donde tal vez el final sea lo mas flojito. Lo que más rescato, son los comentarios humorísticos de Harold Harold, aquel personaje loser y bolacero que debutó en el tomo anterior, y sirve para poner humor y bajar las escenas de peleas con tantas charlas solemnes.
 La cuarta historia es casi un unitario, se nos presenta el periodista Butterworth que busca investigar sobre los vampiros, hasta que encuentra al mismísimo Drácula, que intentará asesinarlo (aunque resulta medio agarrado de los pelos que el Señor de los Vampiros falle en su intento).
 Luego vendrán dos números en los cuales Drácula se cruzará con el Doctor Strange, por lo cual el fin de este mini crossover finaliza en el número Doctor Strange 14, con guiones en este caso de Steve Englehart. ¿Cuál es la excusa para que estos personajes de Marvel se crucen? Drácula asesinó a Wong, el ayudante del Doctor Strange, así que este buscará venganza. Muchas escenas del enfrentamiento entre estos personajes, pero lo que más rescato son los recuerdos del Conde que le hace vivir el Maestro de las Artes Místicas.
 Y en los siguientes dos números, la trama principal se divide en dos. Por un lado, la unión de Blade con el detective Hannibal King, que buscarán al vampiro Deacon Frost, el culpable de la muerte de la madre de Blade y de la transformación vampírica del detective. Y por el otro, Drácula se mezcla con un culto satánico y se casa con una de sus creyentes, Domini. ¿Será amor o hay algo detrás? Tendremos que leer el próximo volumen para enterarnos.
 La última historia de este octavo volumen ocupa tan solo 8 páginas, y es un complemento publicado en la Giant Size Dracula 5, que no tiene nada que ver con el Rey de los Vampiros y sirve únicamente para ver la primera historia publicada (en Marvel y en su carrera) por John Byrne como dibujante. La historieta cuenta con guiones de David Kraft, quien nos regala una historia sencilla en la cual el protagonista despierta en un mundo de fantasía. El final está bueno, y ya podemos ver la narrativa y los primeros rostros tan característicos dibujados por Jhon Byrne.
 Este octavo volumen resultó muy entretenido, encontrándome con mucha acción, y en la que puedo ver el final del arco argumental del Doctor Sol, el regreso de Blade, y hasta una mítica pelea contra el Doctor Stranger. Con tan buenos argumentos de Wolfman y los dibujos de y Colan ¿agrego algo más?

viernes, 4 de abril de 2014

04/03: El Hombre de Acero



04/03: El Hombre de Acero (152 Págs.)
John Byrne y Dick Giordano – Editorial Vid 1999

Publicado hace mucho tiempo, en Mayo de 1999, Editorial Vid nos trajo el cómic que significó la reinvención de Superman luego de los hechos ocurridos en 1985, con el mega crossovers Crisis en Tierras Infinitas, la cual reseñé anteriormente. Luego de que DC ordenara el multiverso y haga un borrón y cuenta nueva para actualizar sus series y sus súper héroes, daba comienzo una nueva era para Superman en la que se convertiría en un héroe más accesible, cercano y humanizado, con 50 años de historia que quedaban atrás. Sin duda, el público se siente más identificado con este Superman, y no con el original, orientado al público infantil, y con tantos súper poderes que sus aventuras rayaban lo inverosímil (como ejemplo, las aventuras que recopila Clarín en los 14 tomos de Superman: Las Primeras 100 Historietas.

 Esta bonita edición de Editorial Vid, con la traducción de Jesús Holguín, recopila los 6 números de la serie original, The Man of Steel, y cuenta con un prólogo del famoso escritor de ciencia ficción, Ray Bradbury, y con un prólogo del guionista a cargo de esta obra, el inglés John Byrne, quien cuenta sus sentimientos respecto a este personaje. Los guiones, sin ser revolucionarios, son acertados y nos dan una nueva imagen del súper héroe, principios de su doble identidad y su huida de su planeta natal, logrando realizar un héroe mucho más cercano. El dibujo de Dick Giordano cumple con la historia, aunque hoy en día queden anticuados esos rostros y vestimentas ochentosos. Sin embargo, el color a cargo de Tom Ziuko resulta chillón, y marcando rostros y fondos indefinidos en la distancia.
 En esta serie podremos degustar los inicios de Superman, desde la huída en capsula ante la destrucción del planeta Krypton, hasta la nueva vida junto a sus padres adoptivos en Smallville. También su llegada a la ciudad de Metrópolis, su primer trabajo en Daily Planet y el primer encontronazo con Louis Lane (a la que roba una importante exclusiva), quien es retratada como producto de su época: independiente, de fuerte carácter, intrépida y de estética 100% ochentera (aunque algo gato). Por supuesto, la primera aparición de  Lex Luthor (aún con pelo, y con mejor motivaciones que el de la Edad Dorada) y sus malos roces ya desde su primer encuentro, y el origen de otro villano clásico como su clon, Bizarro. Además, otra historia que rompió todas mis expectativas es cuando Superman comienza a soltarse en su nueva labor de superhéroe, y en su viajar, llega a una ciudad y ve como un tipo llamado Batman le está dando una paliza a un maleante y tiene que intervenir para que no lo mate. Entonces surgen unas diferencias que duraran mucho tiempo y que nunca acabarán de disiparse. Además, el tipo vestido de murciélago le comenta que en su ciudad, él se ocupa de frenar el crimen y no otro.
 Para todos los fans del Universo DC, sin duda esta es una obra fundamental, de coleccionismo. Para los amantes del cómic, se encuentran con una obra que marcó una época, que te entretiene y se lee de manera fluida, a pesar de que hoy en día parezca lejana en el tiempo